Jose Abraham Navarrete Garcia - Doctoralia.com.mx

Correo electrónico

centrocardiologiconavarrete@gmail.com

Teléfono

55 4523 7702

Whatsapp

55 4523 7702

¿Palpitaciones o Arritmia? Cuándo Debes Preocuparte por tu Corazón

Cardiología

Sentir que el corazón late más rápido, fuerte o de manera irregular puede ser una experiencia inquietante. A este fenómeno se le conoce comúnmente como palpitaciones. Sin embargo, en algunos casos, estas sensaciones pueden estar relacionadas con una arritmia cardíaca, es decir, una alteración en el ritmo normal del corazón.

No todas las palpitaciones son peligrosas, pero identificar cuándo es una señal de alarma es fundamental para cuidar tu salud cardiovascular. En este artículo te explicamos las diferencias entre lo normal y lo que podría ser riesgoso, así como los pasos a seguir para proteger tu corazón.


¿Qué son las palpitaciones?

Las palpitaciones son la percepción consciente de los latidos del corazón. Muchas personas las describen como:

  • Un golpeteo rápido en el pecho.

  • Sensación de “aleteo” en el corazón.

  • Latidos fuertes o irregulares.

  • El corazón “se acelera” sin razón aparente.

Pueden aparecer en reposo o durante el esfuerzo, y su duración suele ser corta, aunque en algunos casos se prolongan.

En la mayoría de las ocasiones, las palpitaciones no son peligrosas y se relacionan con factores como:

  • Estrés y ansiedad.

  • Consumo excesivo de café, té, bebidas energéticas o alcohol.

  • Falta de sueño.

  • Cambios hormonales (menopausia, embarazo, ciclo menstrual).

  • Ejercicio intenso.

En estos casos, el corazón mantiene un ritmo normal, solo más notorio, y no implica un daño inmediato.


¿Qué es una arritmia?

La arritmia cardíaca es un trastorno en el que los impulsos eléctricos del corazón no funcionan de manera adecuada, generando un ritmo irregular: demasiado rápido, demasiado lento o con latidos desordenados.

Las arritmias pueden dividirse en:

  • Taquicardia: el corazón late demasiado rápido (más de 100 latidos por minuto en reposo).

  • Bradicardia: el corazón late demasiado lento (menos de 60 latidos por minuto en reposo).

  • Fibrilación auricular: los latidos son descoordinados e irregulares.

  • Extrasístoles: latidos “extra” que se sienten como un salto o pausa.

A diferencia de las palpitaciones comunes, las arritmias sí pueden representar un riesgo para la salud, ya que afectan la capacidad del corazón para bombear sangre de forma eficiente.


Diferencias entre palpitaciones normales y arritmias peligrosas

Aunque los síntomas pueden parecer similares, existen señales que ayudan a distinguir cuándo se trata de algo pasajero y cuándo es necesario acudir al médico:

Palpitaciones normalesArritmias peligrosas
Aparecen en momentos de estrés, cansancio o tras consumir café/alcohol.Aparecen sin causa aparente o durante reposo absoluto.
Duran solo segundos o minutos.Son persistentes o duran varios minutos sin detenerse.
Desaparecen al relajarse o descansar.Se acompañan de mareos, desmayos o falta de aire.
No generan dolor ni síntomas adicionales.Pueden provocar dolor en el pecho, debilidad o confusión.

¿Cuándo debes preocuparte?

Debes acudir a un especialista en cardiología si presentas:

  • Palpitaciones frecuentes y prolongadas sin causa clara.

  • Mareos o sensación de que vas a desmayarte.

  • Dolor u opresión en el pecho.

  • Dificultad para respirar o sensación de falta de aire.

  • Antecedentes familiares de muerte súbita o enfermedades cardíacas.

  • Si padeces hipertensión, diabetes, colesterol alto o has tenido un infarto.

Estos síntomas pueden indicar la presencia de una arritmia peligrosa que requiere diagnóstico y tratamiento inmediato.


¿Qué estudios ayudan a detectarlas?

El cardiólogo puede solicitar diferentes pruebas para identificar el origen de las palpitaciones o confirmar una arritmia:

  • Electrocardiograma (ECG): mide la actividad eléctrica del corazón.

  • Holter de 24 horas: registra los latidos durante un día completo para detectar episodios intermitentes.

  • Prueba de esfuerzo: evalúa el corazón durante la actividad física.

  • Ecocardiograma: permite ver la estructura y función del corazón.

Estos estudios son sencillos, no invasivos y ofrecen información clave para determinar el tratamiento adecuado.


¿Cómo se pueden prevenir las arritmias y palpitaciones?

Aunque no siempre se pueden evitar, sí es posible reducir el riesgo con hábitos saludables:

  • Mantén una alimentación balanceada, rica en frutas, verduras y baja en grasas saturadas.

  • Haz ejercicio regular (30 minutos al día de caminata, bicicleta o natación).

  • Evita el exceso de café, alcohol y bebidas energéticas.

  • No fumes.

  • Duerme al menos 7 a 8 horas cada noche.

  • Controla tus niveles de presión arterial, glucosa y colesterol.

  • Realiza chequeos cardiológicos periódicos, especialmente si tienes antecedentes familiares.


Tratamientos disponibles

El tratamiento dependerá del tipo de arritmia diagnosticada:

  • Medicamentos antiarrítmicos: regulan el ritmo cardíaco.

  • Anticoagulantes: reducen el riesgo de coágulos en casos como la fibrilación auricular.

  • Cardioversión eléctrica: un procedimiento que restablece el ritmo normal.

  • Marcapasos o desfibrilador implantable: dispositivos que corrigen ritmos lentos o peligrosos.

  • Ablación cardíaca: técnica mínimamente invasiva que elimina el foco que origina la arritmia.

El diagnóstico temprano es clave para evitar complicaciones graves como insuficiencia cardíaca o accidente cerebrovascular.


Conclusión

No todas las palpitaciones significan que hay un problema grave, pero cuando se acompañan de síntomas como mareos, dolor en el pecho o falta de aire, es posible que se trate de una arritmia peligrosa.

La mejor manera de proteger tu corazón es no ignorar las señales y acudir a un especialista que realice una valoración completa.

👉 Si sientes palpitaciones frecuentes o quieres un chequeo preventivo, agenda tu cita en el Centro Cardiológico Dr. Navarrete. Tu corazón merece atención profesional.

Compartir :